Queridos amigos y amigas.

La verdad es que últimamente tengo un poco desatendida la bitácora y no precisamente por falta de actividad. El mantenimiento de la comunicación en Facebook y Twitter, preferentemente, me han ocupado buena parte del tiempo que he tenido disponible para estar comunicado con el conjunto de los mortales desde esa gran plaza del pueblo que es la web 2.0.
Mucha gente piensa que mis espacios en la red los gestiona un equipo de personas, o así me lo han trasladado en muchas ocasiones, pero lo cierto es que el equipo al completo es de una persona (YO) con dos manos, diez dedos para teclear y 24 horas al día para condensar la prolija actividad.
Cuando inicié la OVAC (Oficina Virtual de Atención a la Ciudadanía) en Enero de 2005 eran cientos los mensajes que utilizaban las distintas ventanillas de participación (Buzón de quejas, Tus propuestas, Pregunta a tu parlamentario…), actividad que decreció en el momento en el que todo el mundo podía comunicar conmigo a través de Facebook (Perfil y/o Página), Twitter y cualquiera de los cinco o seis correos electrónicos que gestiono en la actualidad (el del Senado, uno para los espacios 2.0, otro en el que descargo todos los mensajes que quiero mantener, el de la OVAC y otro para temas electorales).
La bitácora por tanto ya no es el punto decisivo para que el diálogo se pueda producir, sino el lugar donde puedo dejar constancia de reflexiones de un calado mayor, o que entiendo que deben permanecer más allá del tiempo de vida de los comentarios en el muro de Facebook o Twitter.
Como reto se que tengo que volver a incluir más galerías de fotos en Flickr y ver la fórmula para grabar más video y colgarlo en mi Canal YouTube.
Solo os pido que tengáis en cuenta que el día tiene 24 horas y que mucha parte del día esta ocupada con la actividad política propiamente dicha.
Eso sí, aquí me tenéis para dar la cara sobre cualquier tema político que sea de vuestro interés. Lo mismo que para poder seguir mi gestión como representante público con la máxima transparencia y dentro de un marco de colaboración con quienes yo si considero ya mis amigos y amigas de la red. Porque aunque como dicen que los buenos amigos se cuentan solo con una mano, yo prefiero sentirme conectado a miles de vosotr@s con la sensación de que no pasamos desapercibidos entre nosotros.
La comunicación 2.0 es horizontal y recíproca en todos sentidos. Solo falla quien no atienda a quienes desde la red puedan requerir su atención. Ante la imposibilidad de poder estar como dios en todas partes, siempre me tendréis a vuestra disposición en la red. Os pueda contestar antes, o después.
Abzsss y Bsss a elegir. Nos seguimos en la red.






.





